Escrito por DEWITNuestro protagonista comienza su aventura en un avión que sufre un accidente y va a caer en medio del océano. Tras lograr salir a la superficie, sin saber muy bien qué ha pasado o donde nos encontramos, logramos ver los restos del malogrado aparato. A nuestro alrededor todo es fuel incendiado. Solo hay una salida de ese círculo infernal. Mientras nadamos, como si de un sueño se tratase, descubrimos que un faro se erige justo delante de nosotros. Sin islas ni continentes, simplemente nos vemos ante el contorno de un enorme faro que nos ofrece lo que, en ese momento, nos parece la salvación.
En cuanto subimos por las escaleras, descubrimos que la puerta que hay en su base está abierta. Al entrar, algunas luces comienzan a encenderse. Una música de los años 20 comienza a sonar, y mientras bajamos por las escaleras nos sentiremos como si hubiéramos dado un paso atrás en el tiempo. Al final de nuestro trayecto dentro del faro encontraremos una única salida: una esfera con una palanca. Esta nos llevará hasta las profundidades, al tiempo que una locución y una serie de imágenes también propias de principios de siglo nos ponen al día sobre todo aquello: estamos viajando a Rapture, una ciudad sumergida, ideada por Andrew Ryan, un megalómano que decidió desmarcarse de la sociedad de la superficie para crear la suya propia: una sociedad en la que los grandes no estén constreñidos por los pequeños. Ahí descubriremos que, Andrew Ryan reunió a artistas, científicos y eruditos de todas las materias, para que pudieran trabajar y desarrollar las ciudades modernas, sin censuras y sin controles. De esta forma, los científicos, y en concreto un llamado Fontaine, descubren una criatura marina que genera una sustancia que facilita la manipulación genética en humanos: el ADAM. Su libre utilización y comercio hace que todo se desestabilice. La guerra civil acaba por estallar. Y nosotros hemos llegado en el peor momento.
GRÁFICOS
Esta parte podríamos decir que el desarrollo técnico esta totalmente anbientado en el pasado. Los escenarios detallados hasta la sobrecarga, con excelentes texturas que les dan una profundidad pocas veces vista, una iluminación digna de mención, y un modelado de objetos que acaban por hacerte creer que todo cuanto tienes a tu alrededor es tan real como tú mismo.
SONIDO
En Bioshock el apartado sonoro se vuelve imprescindible desde el primer minuto. La ambientación, acompañada por la impresionante variedad de sonidos y voces que se entremezclan mientras avanzamos, hace de este titulo un juego cautivador
JUGABILIDAD
Descubriremos, gracias a Atlas, que no podremos sobrevivir a Rapture sin la sustancia que modificará nuestro ADN, el ADAM. A través de él podremos obtener los plásmidos, extraños poderes sin los que nuestra vida en la ciudad subacuática no vale un dólar.
Uno de los pocos defectos que debemos de remarcar en el apartado jugable es lo lineal que resulta el juego en casi toda su extensión, teniendo que seguir un trayecto muy determinado sin poder elegir en muchos caso nuestro propio camino. La posibilidad de volver a zonas ya exploradas hará que esta sensación quede paliada.